I’m back: Una historia de camiones

Hola amigos.

Hacía tiempo que no salía de coches abandonados, y ya se echaba de menos, la verdad.
Para esta ocasión, me fui en compañía de Pedrito y Javier, dos grandes sufridores de mis manías.

Esta salida, no hace más que confirmar que cuando tienes intención de hacer un vehículo abandonado no debes dejarlo mucho tiempo.
La ubicación de este camión, ha cambiado. Y lo que es peor.. El gran premio que había en la zona ha desaparecido. Con las ganas que le tenía.

Es lo que tiene confiarse de una ubicación que la tienes relativamente cerca de tu casa. Que siempre la dejas para otro día.

Tras la sorpresa inicial del cambio de esta cabina de camión, y ver que había demasiada contaminación lumínica, nos pusimos mano a la obra.

La iluminación fue muy sencilla, y creo que al tercer intento ya estaba acabada. Todo un clásico, desde luego.
Iluminación cenital (Lo que llamo iluminación selectiva), stickers (aquí puedes ver el análisis de esta herramienta, y aquí comprarlos en Amazon) de colores para el interior y la rueda.
Y con mucho cuidado los faros. Recuerda. Tapa el origen de la luz para que no se vean rallajos en la fotografía.

A continuación te dejo un pequeño esquema de luz donde:
El color blanco es una linterna cálida
El color rojo es la luz aportada por los stickers
El color amarillo es la luz, con la misma cálida, pero solo para los faros.

Como puedes ver, una iluminación rápida y sencilla realizada en 30 segundos.

Como siempre, tienes a tu disposición la columna de los comentarios para comentar y/o preguntar lo que quieras!

CIAO!