Pulse


Hola amigos.

Seguimos en Noruega. Y más con los calores que ya están llegando, siempre se agradece.

La historia de esta fotografía es bien sencilla.
Esta caseta, me tenía obsesionado cada vez que pasábamos delante de ella. Desde la carretera, me estaba llamando. Era como una vocecilla en mi interior (no sé si debo preocuparme… jajajaja). “Hoooolaaaa, ven conmigo….” Y claro, a la mínima, allí que fui.

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En la ruta que teníamos pensada, estaba esta playa, y en cuanto desembarcamos, para allá que fui.
Mientras que unos apostaron por unas rocas a pie de playa, yo decidí acallar las voces que escuchaba, y me llevé a quienes también las oían. Todo un descanso saber que otros oyen voces…

Y allí, delante de mi obsesión comenzamos a realizar fotografías.
El resultado me encantó, pero la fotografía que os traigo hoy, no fue de aquel día.
Y es que la luz lo es todo en la fotografía. El primer día de conocernos la caseta y yo, era una luz difuminada, gris, triste. Diría que incluso minimalista.
Pero el azar quiso que fuéramos otra vez al amanecer. Y este día, la luz era diferente, alegre, colorida, feliz. Y cómo cambia!

Lo que otro día invitaba al blanco y negro, a matar los colores, buscar el detalle, al otro día, invitaba al optimismo, al color!!!

Para que luego digan que la fotografía es darle a un botón.

La fotografía de hoy, lleva un poquito de filtros, y un poco de larga exposición.
Quería un poco de fuga en el cielo. El día no acompañaba demasiado, por la falta de viento, pero el cielo estaba dulce, dulce…

Así que coloqué el neutro de 10 pasos de Firecrest, y un degradado de 2 pasos, para conservar el detalle en el cielo.
El resto:

Canon EOS 5D Mark IV (Menuda nitidez que tiene el bicho)
Canon 16-35 f/2,8
ISO 100 (Para quitarle luz al sensor, y alargar el tiempo de exposición)
f/11 (Evitamos que entre luz, y alargamos el tiempo de exposición)
60 segundos de exposición (Gracias al diafragma cerrado, al ISO bajo, y al filtro neutro, se pudo exponer a este tiempo tan largo)

En casa, un poco de contraste, corrección de color, y ya está.

Espero que os guste, amigos!

CIAO!

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El momento


Hola amigos.

Qué importante que es en la fotografía el momento.
Pienso que es el factor que más influye a la hora de pulsar el disparador, ¿verdad?
Es lo que diferencia entre mil fotografías la fotografía con la que te quedas en la retina.

¿Cuántas fotografías hemos visto de una ubicación famosa? ¿Cientos, miles? Pero siempre hay una que se nos queda. ¿Por qué?
Creo que hay muchos factores para contestar esta pregunta, desde factores sentimentales, hasta factores de encuadre. Pero lo que más nos influye, es el momento.
Cuando realicemos fotografías, debemos pensar, o mejor dicho, debemos tener paciencia para que llegue el momento.

the-moment.jpg

El momento es algo que diferencia nuestra fotografía del resto. ¿Qué es?
Para nosotros, los fotógrafos de naturaleza, el momento es una nube que pasa y nos tamiza la luz, u oculta el sol de manera especial, pájaros que nos modifican el horizonte, una ola que pose para nosotros… Son muchos los momentos, y a veces, poco tiempo para esperarle.

En esta fotografía que os traigo hoy, he querido traeros un ejemplo del momento.
Esa soledad a la que a veces el fotógrafo se enfrenta esperando a que pase algo. A ese momento mágico que siempre estamos esperando a que suceda. ¿A qué magia estamos esperando? Al momento.

Los datos técnicos:
Esta fotografía es una panorámica de 4 fotografías verticales, cada una de ellas:

Canon EOS 5D Mark III
Canon 16-35
f/8
1,6 segundos
ISO 100
Filtro degradado de 2 pasos Firecrest, Portafiltros Lucroit

Espero que os haya gustado, amigos!!!

CIAO!

 

 

 

Freedom


Hola amigos.

Viendo la fotografía que os traigo hoy, me transmite una paz increíble, y éso es lo que mientras terminaba de procesarla quería transmitiros a vosotros.
Porque no nos engañemos. Cuando publico una fotografía, el título va acorde a lo que quiero que vosotros sintáis.
A veces, el título va con segundas intenciones. Otras, directamente un sentimiento. Y en otras… Ni tan siquiera consigo saber qué es lo podéis sentir viéndola…

En esta ocasión, y viendo el resultado, sí. Me transmite liberación, paz… Pero desgraciadamente el recuerdo que tengo en la mente cuando evoco los recuerdos de cómo hice esta fotografía no es paz. Es más bien tensión, estrés, cansancio… Y es que a veces los que hacemos fotos (o al menos lo intentamos), nos perdemos lo importante. La belleza del momento.
Hace pocos días, subiendo a los miradores de Ordesa con Paco, me comentó que ese lugar era para ir sin cámara de fotos. Era para ir a disfrutar del momento y de las vistas. Paco… No te engañes. Si fueras a ese lugar sin cámara, estarías todo ese “momentazo”, pensando en por qué narices no te habías llevado la cámara.

freedom

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The Door


Hola amigos.

Dicen. Dicen, que cuando se cierra una puerta, hay muchas más que se abren.
Pero… Anda que no cuesta ver las dichosas puertas abiertas esas que dicen.

Hay que ver lo optimistas que pueden ser algunos, de verdad. Y es algo que admiro. Yo, que me considero de los que casi siempre ven la botella medio vacía, me maravilla ver que hay gente que aunque esté cayendo chuzos de punta, tienen buena cara.
Desde luego, es una actitud admirable.
Pero últimamente, con la que está cayendo, es complicado ni ver la botella llena, ni poner buena cara, ni ver puertas…

The Door

Algo parecido ocurrió el día en que tomé esta fotografía.
Allí estábamos los islandeses de 2014, en una KDD espectacular. Casi todos los que fuimos a la Isla de los Sueños, nos dimos cita en Cantabria… Puedo decir sin duda alguna, que es una de mis tierras favoritas.
Pues hasta allí nos fuimos, y claro, después de comer comida típica de la tierra (nos llevaron a un pizzería… Miguel, Miguel… jajajaja), nos acercamos a los Urros, bajo un cielo… Bajo un cielo…. Digamos que la puerta del cielo estaba bien cerrada.
Un cielo malo, malo, malo. Pero estábamos allí, y teníamos que intentar salvar esa sesión.
Como el que escribe, es un caprichoso, ya le había pedido a Ricardo que quería bajar hasta abajo de los Urros.
Es un camino algo peligroso, y nunca se debe bajar con el suelo mojado, es muy escarpado, y sutilmente se puede adivinar un camino que sólo los ojos expertos de quien ha bajado muuuchas veces lo ve.
Así que para abajo. Con más miedo que vergüenza, llegué hasta el final, preguntándome cómo lo había hecho… Uf. Y luego, luego… Hay que subir!!! Bueno, mejor no pensar en ello, y centrarme en disfrutar de las vistas únicas de estar abajo del todo de los Urros. Con las ganas que tenía de estar allí, y con un cielo malísimo.
Daba un poco igual. Son las cartas que tenía aquella tarde/noche, y las tenía que jugar lo mejor que pudiera.
Para aquel día, me llevé la Canon Mark II, y el 16-35 2,8. Tenía ganas de probar la predecesora de la Mark III, para ver cómo se comportaba. Me habían hablado muy bien de ella, pero quería comprobarlo por mí mismo.

Tras unos inicios titubeantes, resbalosos, diría yo… Comencé ha realizar pruebas de encuadre, de luz… Pero como estamos en paisaje, lo mejor es poner mi porta Lucroit, y probar diferentes filtros. Primero un neutro de 10 pasos, luego un inverso de 0,3… No sé… No me convence ni el resultado y el encuadre.
Terminé bajándome de la piedra donde estaba adosado como una lapa, y finalmente decidí atacar a los Urros de frente.
Tras unas tomas, finalmente quité el inverso, y dejé sólamente el neutro. Pero algo fallaba, el cielo se me iba. Así que un degradado normal, y configurar el tiempo de exposición para dejar el mar como el que veis.

Tras 10 minutos cacharreando, me llevé esta foto. La quería así, pero el cielo no me terminó de convencer. Lo quería rojo.
Pero éso… Tendrá que esperar para otra ocasión. Volveré.

Finalmente, el cuerpo se comportó muy dignamente, a pesar de los años que han pasado. Se nota que el tiempo ha pasado desde que salió a la venta. Es evidente. Personalmente le noté un poco más de ruido en las zonas subexpuestas, pero tanto en las altas luces, como en sombras, su comportamiento fue excepcional.
Los tonos, muy en la linea de Canon. Suaves, sin estridencias… Y muy agradables.
A ver si cae en mis manos la Canon 5Ds… jejejeje.

Espero que os haya gustado, amigos.