I have a dream, sister: El mensaje


Transmitir un mensaje o contar una historia en una fotografía es sumamente difícil y complicado.
Y más si hablamos de fotografía de paisaje.
Fotografiar a una persona es más sencillo, la expresión, la ropa, o el marco que le rodea es fundamental para este tipo de fotografías de retrato.

Ahora bien, cuando hablamos de fotografía de paisaje, es más difícil, aunque no imposible.
Para ello, nos ayudamos de los colores, de las formas…
En muchas ocasiones, incluir a una persona en nuestros paisajes, podemos conseguir escala respecto al paisaje elegido.

Y si elegimos una silueta en la noche, deberemos seleccionar muy bien la combinación de colores para ayudar a transmitir el mensaje.

En esta ocasión, a pesar de que la intención no era captar el famoso cometa Neowise, la fotografía surgió de manera inesperada, sin prepararla.
Aquella noche tuve el privilegio de contar con mis hijas para la realización de la fotografía, y aunque en un principio posé yo, la fotografía vino sola.
Y el mensaje me asaltó en cuanto vi el resultado en la pantalla.

El mensaje a transmitir depende mucho tanto de la composición, como de las vivencias vividas por el espectador. No podemos obligarle a sentirle lo mismo que nosotros vivimos en ese momento, pero sí acercarle.
Por mi parte, siempre me apoyo por un título que facilite la transmisión de un sentimiento.

Por otro lado, a la hora de componer, he procurado apoyarme mucho en la visual de la mano de la hermana mayor, donde señala inequívocamente al aparente centro de atención que es el punto más brillante de la fotografía. El cometa.
El resto de los elementos de la fotografía no hacen más que sumar al marco de la misma, donde ayudan potentemente en la transmisión del mensaje.
Este árbol, que en otras composiciones, con otros colores, transmitiría inquietud por las lineas tan acusadas de sus ramas, ahora me transmite magia.

La fotografía en sí, es de muy sencilla ejecución. Sólo hay que colocar a los modelos en un plano donde al fondo haya más claridad que la que les de a ellos.
El resto, exponer correctamente al cielo, y que se estén muy, muy estáticos.
Es complicado que en 30 segundos se estén completamente quietos, por ello se deben escoger posturas sencillas de mantener, y que el equilibrio no nos juegue una mala pasada.
La corta edad de los modelos, en este caso, jugó a mi favor, y eran como estatuas.

Canon EOS Mark IV
ISO 1600
30 segundos
f/4

CIAO!